3.2 Los distintos géneros

Como se ha reconocido generalmente, el complejo de la rumba consiste en tres géneros principales, siendo el yambú, el guaguancó y la columbia. Sin embargo, aparte de estos tres géneros hay una cierta cantidad de otros géneros o modalidades que están relacionados con la rumba. Antes de dar una descripción de los géneros principales me parece útil hacer un breve análisis de lo que se escribe en la literatura sobre esos géneros relacionados, y así llegar a una concepción clara del complejo de la rumba. Sin dar una descrip­ción completa de todos los géneros, creo que se podría formular algunos criterios, utilizables en varios grados, para determinar si un género perteneciera al complejo de la rumba o no.

Estos criterios son:

Los géneros relacionados que merecen una discusión separada son los siguientes: la conga, la comparsa, los coros de clave, los coros de rumba, la tonada Trinitaria, el resedá, el palatino, la tahona, la jiribilla, la batarumba y como último la rumba del tiempo de España.

3.2.1 Géneros relacionados

En primer lugar, hay autores que colocan a la conga y la comparsa dentro el complejo de la rumba (Alén, s.a., p.5). Sin duda la comparsa y la conga tienen mucha semejanza musical con ésta, y sus manifestaciones se expresan en el mismo ambiente sociocultural (muchos rumberos también participan en congas y comparsas). No obstante -sin hacer un análisis de las semejanzas y diferencias de la comparsa y la conga por un lado, y la rumba por el otro- creo que se puede decir que los primeros se difieren de la rumba por su carácter callejero, y además porque están más vinculadas con eventos sociales y culturales específicas (como los carnavales), que son diferentes a las de la rumba. Por lo tanto en el contexto de esta tesis no las incluiré en el complejo de la rumba.

Un caso parecido encontramos en los coros de clave. Los coros de clave eran grupos, vinculado con un barrio específico, que existían al fin del siglo pasado y desaparecieron en los años 20 del presente. No sé si la palabra clave en este caso se refiere al instrumento clave o a otro concepto. De todos modos, los coros de clave consistían de un coro y un cantante solista, acompañado por claves y un solo tambor: la viola, que era un banjo sin cuerdas. Estos coros salían de sus locales de ensayo para demostrar su habilidad musical en la calle. Sobre todo eran grupos sociales (sociedades), y este aspecto social es lo que los distingue de los grupos de rumba más modernos. Los coros de clave por su estilo de música (más parecido al de la canción), su carencia de baile y por su instrumentación difieren demasiado de la rumba para integrarlos en el complejo de la rumba.[5]

Tanto Argeliers León como María Teresa Linares mencionan en sus libros los coros de rumba o coros de guaguancó (respectivamente 1984, p.164, y 1989, p.70).  La diferencia entre los coros de clave y los coros de rumba para mí no es completamente clara, parece que los últimos interpretaban más guaguancó, mientras que los primeros interpretaban canciones. Olavo Alén en su trabajo sobre la rumba indica que los coros de clave y los de rumba surgieron en la misma época y con los mismos fines y características, pero dice que los coros de clave cogieron un camino independiente con la integración de la guitarra y el tres (s.a. p.8). Aunque el guaguancó como género ha tenido un auge muy grande y siguió desarrollándose fuertemente, los coros de rumba como tal han desaparecido.

La tonada Trinitaria es una tradición de la ciudad Trinidad en la costa sur de Cuba, que se toca con un ritmo de seis por ocho, parecido al ritmo de la columbia. La tonada se toca con una guataca (un instrumento de metal para trabajar la tierra) que se utiliza como campana, un güiro y tres tambores que son parecidos a los tambores del abakuá y que tienen la misma función que los tambores de la rumba. Según Argeliers León los grupos de tonadas Trinitarias eran del mismo tipo que los coros de clave (1984, p.163), aunque Pérez anota que las tonadas han mantenido más rasgos africanos (1986, p.53). La tonada sin duda es relacionada con la rumba, aunque es una forma un poco arcaica que ha tenido un desarrollo separado de los demás géneros de la rumba. Sin embargo creo que por muchos de los ya mencionados criterios se puede clasificar la tonada como género del complejo de la rumba, que para mí no es del mismo tipo que los coros de clave como dice León.

Otros nombres de géneros de la rumba que aparecen en la literatura son palatino, resedá, tahona, jiribilla, y batarumba. De los primeros tres se puede decir que son formas antiguas que han desaparecidos completamente. Solamente se conoce por sus nombres y no existe información adecuada con respeto a su estilo de baile o música. Por lo que se puede derivar de la poca información disponible eran rumbas que se tocaba o cantaba en una cierta zona geográfica o en un ambiente social limitado. Nancy Grasso González dice al respecto que eran cantos de los tahoneros: los negros trabajadores de las panaderías durante la jornada (s.a., p.8).

Sobre la jiribilla hay una cierta confusión en la literatura. Según Justo Pelladito la jiribilla es una versión rápida de la columbia, que por su propia rapidez no se toca mucho porque es incómodo tanto para los bailado­res como para los músicos. Esta descripción concuerda con lo que menciona el Diccionario de Cubanismos más usuales sobre jiribilla: muchacho inquieto, nervioso. Sobre su origen dice Argeliers León que la jiribilla es una variación antigua de la rumba, que -como el palatino, la resedá y la tahona- ha desaparecido y solamente sobrevive en nombre (1984, p.165). Sin embargo, Yvonne Payne Daniel en su tesis sobre el baile de la rumba señala que la jiribilla es una forma de rumba que se está desarrollando bajo la influencia de la música de Estados Unidos como el rock y el jazz (1989, p.141-144). En este sentido la jiribilla es una expresión de la virtuosidad de los músicos jóvenes que la interpretan, y no se presta para bailar. Esta nueva forma está saliendo del contexto tradicional de la rumba y llega a ser otro tipo de música que es para escuchar solamente y no para participar. Yo por mi parte nunca he encontrado un ejemplo de una jiribilla, pero puede ser que por pura ignorancia no la reconocí cuando la vi.

La batarumba es, como lo indica su nombre, una mezcla de rumba y música batá de la tradición Yoruba o Santería, que según Yvonne Payne Daniel fue inventado por algunos músicos del grupo Afro-Cuba de Matanzas (1989, p.144). El conjunto de instrumentos consiste del conjunto tradicional de la rumba más un conjunto de tambores batá. A menudo se utiliza uno de los conjuntos para dar una base rítmica, dejando la aplicación del segundo conjunto para la parte del estribillo, así llevando una carga rítmica más fuerte a éste. Rítmicamente el compás de la batarumba es más claramente marcado, lo que permite a los bailadores incorporar otros estilos de baile. Yvonne Payne Daniel dice que se utiliza sobre todo el baile derivado del son o del casino (1989, p.147), pero he visto también fuertes influencias del baile de la tradición Yoruba. La batarumba no es una forma tradicional de la rumba, pero -en oposición a la jiribilla- parece mejor integrado dentro del complejo de la rumba, tanto por su estilo musical y estilo de baile como por su contexto social. En el cuerpo de letras hay un ejemplo de una batarumba (P 4).

El último de los géneros relacionados es el conjunto de rumbas miméticas que se conoce por el nombre de rumbas del tiempo de España. Estas rumbas se distinguen por su concordan­cia de letra y baile; es decir: la letra es sobre una ocurrencia especifica -como por ejemplo un cuento antiguo-, y los bailadores en su baile integran los gestos y actos de la ocurrencia. La estructura del canto es mucho más sencillo que la de las rumbas modernas; el tema es corto o ausente, y el estribillo no tiene mucha variación. Como indica su nombre, las rumbas del tiempo de España son del siglo pasado, y hoy en día solamente las bailan los grupos profesionales de folklore como el Conjunto Folklórico Nacional de Cuba. Yvonne Payne Daniel escribe que la rumba del tiempo de España también se conoce por el nombre rumba de los viejos (1989, p.136), pero este nombre también se usa para el yambú, así que su uso es ambiguo. Sobre su tempo dice que se puede tocar como yambú o como guaguancó, y que suele ser tocado con un tempo mediano. Algunos títulos de rumbas del tiempo de España son: Mamá'buela, Lala no sabe hacer na', Tus condiciones, A pilar arroz, Papelote, Caballo y La muñeca.

3.2.2 Los géneros principales

En este apartado daré una descripción breve de los géneros principales de la rumba, empezando con el yambú y después pasando para el guaguancó y la columbia.

1.       El yambú: se considera el más viejo de las tres formas principales de la rumba. Es el más lento de las tres, y Olavo Alén señala que en el presente está en su fase de decadencia, siendo cultivado solamente por grupos danzarios profesionales (s.a. p.5). Yvonne Payne Daniel dice que al yambú también se refiere como 'rumba de cajón'(1989, p.133), pero éste no es un nombre genérico sino un nombre que indica la instrumentación. En los cajones se puede tocar todos los géneros de la rumba.

El yambú se baila en pareja, y el tema del baile es la seducción de la mujer por el hombre. Se difiere del guaguancó por la carencia del vacunao. El vacunao es un movimiento que hace el hombre, -con la mano, el pie, o en la mayoría de las veces con la cadera- hacia la región pélvica de la mujer, así tratando de capturarla. La mujer por supuesto se defiende y trata de evadir el movimiento del hombre. Este movimiento en el yambú no se hace, como lo comentan los cantantes en la parte del estribillo: 'el yambú no se vacuna' (CC 4, P 3, F 6).[6] Otro tema de los bailadores puede ser la imitación de ancianos, integrando en el baile las actitudes propias de la vejez, como por ejemplo dificultad de movimiento (por lo tanto la confusión con el nombre 'rumba de los viejos').

En general la estructura del canto del yambú es un poco más sencilla que la del guaguancó. Los temas son más cortos, y tienen una gran participación del coro, que puede repetir el tema del solista. Nancy Grasso González dice del yambú que consiste casi todo de una alternación entre el solista y el coro.

2.       El guaguancó es más rápido que el yambú, aunque rítmicamente lleva mucha semejanza con éste. Es el género más popular de la rumba (lo que se refleja en la cantidad de guaguancós en el cuerpo de letras), y ha tenido un desarrollo muy fuerte en los años cuarenta hasta sesenta de este siglo.

El baile del guaguancó tiene el mismo juego de atracción y repulsión del yambú, pero es un poco más fuerte en este aspecto por el uso del vacu­nao. Siempre se baila en pareja, aunque en una sola canción pueden al­ternar varias parejas. El guaguancó tiene una estructura del canto bastante compleja, donde se puede utilizar varias formas de verso, y una participación grande del coro en la ejecución del tema.

La diferencia entre el yambú y el guaguancó a veces es difícil de establecer para los estudiantes nuevos del complejo de la rumba, porque no se expresa en un solo elemento del ritmo o del canto. Aparte de ser diferenciados por los ya mencionados factores del vacunao, el tempo y la estructura del canto, sobre todo se difieren por el ambiente general que llevan. El guaguancó es más agitado, movido y vivo, mientras que el yambú es más pausado, tranquilo y lento. En el análisis de las letras trataré de hacer una mejor descripción de las diferencias de estructura.

3.       La columbia como único género en el complejo de la rumba se considera de origen rural, y aunque hay una polémica sobre el lugar de origen exacto, algunos autores dicen que derivó su nombre de un antiguo caserío en la provincia Matanzas llamado Columbia (León, 1984, p.160). Más importante que el exacto lugar de origen es el hecho de que la columbia es rural, surgida en las zonas azucareras de Cuba.[7] En estas zonas, por el mismo carácter del trabajo en las plantaciones azucareras, la gran parte de la población era masculina. Por este hecho la columbia surgió como festejo masculino, en el cual no bailan parejas sino solamente hombres.[8] Hoy en día la columbia tiene gran divulgación en todo el país, tanto en el campo como en las ciudades.

El baile de la columbia es -más que el baile del yambú y el guaguancó- una expresión de la virtuosidad del hombre. El bailador de la columbia, el columbiano, puede integrar en sus pasos varios gestos miméticos, imitando por ejemplo un cojo que camina con bastón o un boxeador. Se puede integrar movimientos acrobáticos, gestos sacados de los íremes o diablitos del abakuá, y otras veces el columbiano utiliza cuchillos moviéndolos hacia su cuerpo en gestos de apuñalar, así mostrando su virtuosidad. Otra columbia es la Mañunga, donde el columbiano baila alrededor de una botella vacía que está en el piso, tratando de no tumbarla. Con estas expresiones de virtuosidad la columbia llega a ser una competencia entre los bailadores, donde un bailador puede provocar a otro para que baile mejor que él.

El ritmo de la columbia es en seis por ocho, en contraste con los demás géneros de la rumba que son en dos por cuatro; rítmica­mente tiene muchas semejanzas con el abakuá, lo que revela un posible vínculo con esta modalidad.